Imprimido: 2026-08-21
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Rencoret Flores, Benjamín, Fr., O de M.
Área de identidad
Tipo de entidad
Persona
Forma autorizada del nombre
Rencoret Flores, Benjamín, Fr., O de M.
Forma(s) paralela(s) de nombre
Forma(s) normalizada del nombre, de acuerdo a otras reglas
Otra(s) forma(s) de nombre
Identificadores para instituciones
Área de descripción
Fechas de existencia
1822-1888
Historia
Nació en Valdivia en 1822. A los 18 años, ingresa a la Orden e hizo rápidos progresos bajo la tutela del entonces Provincial, P. Fr. Juan Francisco de Paula y Solar (después Obispo de Ancud).
El P. Rencoret, hizo sus estudios en el Convento Grande distinguiéndose por sus capacidades académicas. En 1855 asume el cargo de Maestro de Novicios en el Convento de San Miguel. En 1857 asume la tarea de implantar el concepto de “la vida común” conforme a los decretos del Papa Pío IX, logrando el éxito de su tarea para 1859. Nombrado provincial en 1861 desempeñó el cargo por 9 años consecutivos. Bajo su provincialato, se dio a la tarea de la observancia de los preceptos de la Orden con austeridad, y rigurosidad.
Introdujo mejoras en la alimentación de los frailes así como en la salud y aseo y comodidad de las habitaciones. Introdujo “la Quiete” o reuniones familiares para fomentar la fraternidad y estrechar lazos entre los frailes. Promovió retiros espirituales, paseos en tiempo de vacaciones.
En sus tiempo libre, se dedicaba a copiar, anotar y registrar archivos que tuvieran relación con la Orden y que servirían hasta el día de hoy para el estudio de la Orden.
Al entregar la Orden el convento de San Miguel (que había sido remozada su construcción, gracias a su iniciativa) por falta de recursos para su mantención, con pesar el P. Rencoret vuelve a la casa grande para continuar la tarea de formación de novicios, edificando las instalaciones que albergarían a los estudiantes.
Fue nombrado Procurador General de la Orden en Roma en 1878. Desde esa tribuna se dio a la tarea de promover a un destacado mercedario como General de la Orden, lo que finalmente logró en la persona de un discípulo suyo, formado bajo el celo y la rigurosidad de su impronta mercedaria, y que fue Fr. Pedro Armengol Valenzuela quien llevaría adelante el proceso de Reforma de la Orden.
Trabajó como Visitador en la provincia del Ecuador, y estando fuera de la patria entre 1873 a 1875, recopiló gran cantidad de piezas arqueológicas que luego ofrecería a Benjamín Vicuña Mackenna para que las expusiera en la exposición del coloniaje, contribuyendo así al desarrollo científico del país.
Se dedicó también con esmero al estudio de las lenguas americanas, infundiendo este interés en su discípulo Pedro Armengol Valenzuela, quien hizo un estudio notable sobre la lengua quechua.
En 1886, el Padre Rencoret viaja a la Argentina en el cargo de Visitador General, en La Plata se dedica al estudio de los archivos, recopilando información para su obra “Historia General de la Merced en América”, estudios que extendió a Paraguay. Queriendo volver a Santiago de Chile, lo sorprende el nombramiento como Obispo de Concepción pero se queda en el convento de la Orden en Mendoza en donde sufre de anemia la cual lo consume físicamente.
Quince días antes de su muerte, celebrando misa en la iglesia jesuita de Mendoza, le sobrevino un desmayo por el debilitamiento y avanzada enfermedad.
En una modesta celda del convento de Mendoza, el 18 de noviembre de 1888, muere el padre Benjamín Rencoret.
El P. Rencoret, hizo sus estudios en el Convento Grande distinguiéndose por sus capacidades académicas. En 1855 asume el cargo de Maestro de Novicios en el Convento de San Miguel. En 1857 asume la tarea de implantar el concepto de “la vida común” conforme a los decretos del Papa Pío IX, logrando el éxito de su tarea para 1859. Nombrado provincial en 1861 desempeñó el cargo por 9 años consecutivos. Bajo su provincialato, se dio a la tarea de la observancia de los preceptos de la Orden con austeridad, y rigurosidad.
Introdujo mejoras en la alimentación de los frailes así como en la salud y aseo y comodidad de las habitaciones. Introdujo “la Quiete” o reuniones familiares para fomentar la fraternidad y estrechar lazos entre los frailes. Promovió retiros espirituales, paseos en tiempo de vacaciones.
En sus tiempo libre, se dedicaba a copiar, anotar y registrar archivos que tuvieran relación con la Orden y que servirían hasta el día de hoy para el estudio de la Orden.
Al entregar la Orden el convento de San Miguel (que había sido remozada su construcción, gracias a su iniciativa) por falta de recursos para su mantención, con pesar el P. Rencoret vuelve a la casa grande para continuar la tarea de formación de novicios, edificando las instalaciones que albergarían a los estudiantes.
Fue nombrado Procurador General de la Orden en Roma en 1878. Desde esa tribuna se dio a la tarea de promover a un destacado mercedario como General de la Orden, lo que finalmente logró en la persona de un discípulo suyo, formado bajo el celo y la rigurosidad de su impronta mercedaria, y que fue Fr. Pedro Armengol Valenzuela quien llevaría adelante el proceso de Reforma de la Orden.
Trabajó como Visitador en la provincia del Ecuador, y estando fuera de la patria entre 1873 a 1875, recopiló gran cantidad de piezas arqueológicas que luego ofrecería a Benjamín Vicuña Mackenna para que las expusiera en la exposición del coloniaje, contribuyendo así al desarrollo científico del país.
Se dedicó también con esmero al estudio de las lenguas americanas, infundiendo este interés en su discípulo Pedro Armengol Valenzuela, quien hizo un estudio notable sobre la lengua quechua.
En 1886, el Padre Rencoret viaja a la Argentina en el cargo de Visitador General, en La Plata se dedica al estudio de los archivos, recopilando información para su obra “Historia General de la Merced en América”, estudios que extendió a Paraguay. Queriendo volver a Santiago de Chile, lo sorprende el nombramiento como Obispo de Concepción pero se queda en el convento de la Orden en Mendoza en donde sufre de anemia la cual lo consume físicamente.
Quince días antes de su muerte, celebrando misa en la iglesia jesuita de Mendoza, le sobrevino un desmayo por el debilitamiento y avanzada enfermedad.
En una modesta celda del convento de Mendoza, el 18 de noviembre de 1888, muere el padre Benjamín Rencoret.
Lugares
Estatuto jurídico
Funciones, ocupaciones y actividades
Mandatos/fuentes de autoridad
Estructura/genealogía interna
Contexto general
Área de relaciones
Área de control
Identificador de la descripción
Identificador de la institución
CLMERAHME
Reglas y/o convenciones usadas
ISAAR CPF
Estado de elaboración
Final
Nivel de detalle
Parcial
Fechas de creación, revisión o eliminación
20180202
Idioma(s)
Escritura(s)
Fuentes
Notas de mantención
sdr.

